martes, 12 de agosto de 2014

Amores de serie B

Lo nuestro no fue un amor de películas de Hollywood.
No rompíamos la vida en mil pedazos por amor.
ni nos fugábamos en secreto a otro país
ni saltábamos los edificios de la ciudad de Nueva York.

Nunca estuvimos nominados a la mejor película de acción,
ni a los mejores actores de reparto,
pero siempre a la mejor drama y caracterización.

No fuimos una historia fácil
y siempre nos despedazaron en temporadas.
En estaciones.
Unas veces las del tiempo, y otras tantas las del tren.

Éramos como un amor de primera guardado en el fondo de una caja de serie B;

Un amor sin título conocido,
sin guión determinado.
Un amor de pocos espectadores
de baja audiencia
y de mínimas recaudaciones.

Un corto demasiado largo.
Una puerta de entrada sin ninguna salida.
Un rompecabezas para cualquier director.
Pero ya ves, hay veces que me sigo acordando de ti, de tus rarezas.
Y de lo mucho que me gustan, las películas francesas. 
Un suicidio económico para cualquier cinematográfica.

Así fuimos nosotros. Ese algo por lo que nadie apostó.
Esa nada por la que yo arriesgué.
Y ese todo que perdí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.