viernes, 4 de enero de 2013
Te invito a reír, hoy pago yo.
-Te invito a bailar, a reír y a follar. Te pago el vestido con ese estampado de flores del Zara, que te gusta tanto. Incluso te pago ese pircing feo que te quieres hacer en la nariz. Aprovéchame, que hoy estoy para ti. Nadie sabe donde podremos estar mañana ni con quien. Hoy se acaba una vida y mañana empezará otra. Las acciones de hoy repercutirán en las del mañana. Así que piensa, ¿Qué es lo que quieres más? ¿Un diamante o una sonrisa? Puedo comprarte un yate, un ferrari o un avión. Puedo comprar lo que tú quieras. Puedo invitarte a comer en el restaurante más caro de París. Puedo hasta comprarte otro Iphone para cada día de la mañana. Incluso puedo hacer que ese cantante que te gusta tanto, te despierte con tu canción favorita todas las mañanas. Puedo gastar mi fortuna en ti, si es lo que quieres. Por ti puedo perderlo todo. Puedo ser un puto homeless, por ti y tu jodido materialismo. Pero también puedo colmarte de todo eso que no cuesta demasiado. Puedo hacerte el amor hasta cuando seamos viejos. Follarte en un probador o bajarte la luna para colgártela del cuello. Puedo robarte un beso en cada una de las esquinas de este laberinto. Puedo comerte poquito a poquito o devorarte como si fueras el último trocito de un bizcocho de limón. Puedo ser un bufón para mi reina. Incluso puedo hacer de barca para ti. Puedo llevarte a caballo por la pradera que se teje en las sábanas de nuestra cama. Puedo sonreírte. Puedo besarte. Puedo quererte. Puedo amarte. Puedo robarte la razón. Puedo ser un loco y tu las cuerdas que me atan a la cordura. Puedo ser un sapo y tu mi princesa. Incluso sería un loro para que tú fueras la capitana de mi barco. Pero esta noche se me antoja algo: te invito a reír, hoy pago yo- decías con la sonrisa en la cara y los ojos brillantes.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.