Como un trago de tequila atravesándote la garganta. Como subirte en el primer vagón de una montaña rusa. Como escuchar Helter Skelter de los Beatles, probar por primera vez el sushi o nadar en el mar helado hasta que te duele.
Así es estar contigo. Es atreverse a todo, apostar por ti, lanzarse con los ojos cerrados a lo que venga. Porque tú no te mereces un amor a medias. Tengo el presentimiento de que siempre vas a estar ahí, con tu sonrisa de pillo y tus ojitos de "¿dormimos?". Abriéndome camino entre toda esa sociedad llena de falsedad. Pasando de todo y enseñándome a pasar de todo.
Porque así funciona esto ¿no? Tú me animas a ser circense y yo te enseño inglés. Hoy por ti, mañana por mí.
Confías en mí lo inconfiable, hasta tal punto de contarme lo que te pasa y escuchar lo que me pasa a mí.
Me aguantas lo inaguantable, mis días grises y los demasiado rosas.
Y seguiré pasando las horas muertas hablando contigo. Mordisqueándote el cuello. Seguiré contando tus lunares. Y seguiré aquí. Escuchándote y apoyándote en todo lo que sea.
Porque cada vez que estás cerca, se me pone la piel de gallina y los pelos de punta, todavía no he descubierto el porque, pero esa duda, es la mejor sensación que he tenido nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.