"El recuerdo de su bonita mirada socarrona no se me va. Que
es más, me siguen entrando escalofríos al acordarme de cómo sus ojos me
recorrían con una nota de risa en ellos. Y los amé, desde el momento en
que los giró cara mí, tras un parpadeo perfecto hasta que se encontró con los míos, y los giró.
Y le maldije. Porque justo en ese momento, hizo que me perdiese en su maravillosa mirada. Y me asusté. Porque mi corazón se lo llevaba con su sonrisa.
Me dijo que él no era para tanto, que no era ningún Apolo. ¡Que no era ningún Apolo, que no era para tanto! Eso decía mientras yo me me perdía entre sus ojos y sus palabras. Intenté olvidarle, olvidar su mirada, pero...¿Cómo olvidar algo que se te ha impregnado en la piel? Intenté disimular mis lágrimas y gritos en silencio el día que se fue...
Seguro que así conseguía olvidarle, me dije. ¡Menuda tontería! Olvidarle... Ya ni sé qué es eso... Que no era para tanto. ¡Aún tenía narices a decirme que no era para tanto! ¡Si es la persona más increíble que he conocido en mi vida!
Siempre me quedará esa primera mirada gravada en la cabeza."
Y le maldije. Porque justo en ese momento, hizo que me perdiese en su maravillosa mirada. Y me asusté. Porque mi corazón se lo llevaba con su sonrisa.
Me dijo que él no era para tanto, que no era ningún Apolo. ¡Que no era ningún Apolo, que no era para tanto! Eso decía mientras yo me me perdía entre sus ojos y sus palabras. Intenté olvidarle, olvidar su mirada, pero...¿Cómo olvidar algo que se te ha impregnado en la piel? Intenté disimular mis lágrimas y gritos en silencio el día que se fue...
Seguro que así conseguía olvidarle, me dije. ¡Menuda tontería! Olvidarle... Ya ni sé qué es eso... Que no era para tanto. ¡Aún tenía narices a decirme que no era para tanto! ¡Si es la persona más increíble que he conocido en mi vida!
Siempre me quedará esa primera mirada gravada en la cabeza."
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